miércoles, 16 de agosto de 2017

Un cambio de tema



Es la historia
pasada por agua
de algo que no tiene final,
la silueta confusa
de un absurdo.
Una historia,
hoy poema,
que se conjuga con el verbo amar.

Silencio es lo único que queda.

Gafas de sol imprescindibles
para no descubrir el secreto.
Callejón sin salida
inconfesable;
mueca irónica ante el recuerdo.

Una nostalgia inoportuna
que me aborda en estas horas
inconclusas
y no me bastan
estos versos que escribo
ni esa música
que vibra en mi membrana
en cada momento

No me bastan.
Todo es una palabra
sin fin:
lamentos..
Y los lamentos no me sirven
cuando estoy lejos de ti.

Pero cambiemos de tema.
Estoy mirando encima del armario,
hay un zapato de madera,
y, destruido, un coche de plástico,
una bola del mundo semi-rota
y a su lado un caballo
atado a algo parecido a un cesto.
Este armario soporta demasiado peso….

Así acabo una página absurda de un día absurdo.
La muñeca de la niña se ha roto,
en la calle suena un claxon,
mi madre viene de la compra,
mi padre del curro,
mi abuela toma su medicina.
Tenías razón, amigo, sólo el absurdo podrá salvarnos.
Ya ves, con nuestro absurdo

Cambiamos de tema.

sábado, 29 de julio de 2017

La Senda de la Mar

Fotografia de J.L. Romero
Ricardo Garanda Rojas

Puerto de Vega, 7 de julio de 2015


Paso a paso de Frexulfe a la Atalaya
entregando la mirada a la Mar
y la mano a la tierra,
pisando los cuchillos grises de pizarra,
yo pequeño mirando lejos
más allá de la niebla
y pensando, una vez más,
en la velocidad de los pasos
de los sueños.

Roza el borde el sendero
de dos espacios inauditos,
el inmenso océano
y la extraordinaria tierra
de este camino austero pero infinito.
Estoy aquí y lo sé
pero nada tiene que ver conmigo,
ni soy mar ni soy tierra
soy un cuerpo
con complicados pensamientos
que huye de la ciénaga
y no encuentra nunca el tiempo
de las preguntas de los pequeños misterios.

Pero aquí con el maizal y el bosque atrás
habría que ser más necio
para ocultar respuestas
cuando nuevas preguntas
nacen en mi sudor y silencio,
por ésta senda naviera
que huele a mar y a hierbas,
que aparta el duro brezo
entre pinos dañados
y mi espalda cansada, aligera.

Es la senda del respiro,
de ese viento y sus intenciones
de animar las células del cuerpo dormido
y de avivar los nervios drogados de obsesiones.
Es la senda que me trae
al verdadero círculo
de humildes pero necesarias,
imprescindibles emociones.


sábado, 1 de julio de 2017

"Ella" y "Solo el Silencio"

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domingo, 18 de junio de 2017

Si pudiera luchar por ti

Jesús Millán. "Tristeza"
Ricardo G-aranda Rojas

Puerto de Vega, 010416


Si pudiera luchar y vencer por ti,
cambiar el destino
escrito en la negra pizarra
que marca mi desgarro.
Si pudiera vencer
a los aires contrarios
a nuestro milagro, 

sábado, 17 de junio de 2017

Relatividad

Ricardo Garanda Rojas

(121215)


Mi teoría de lo relativo:
del tiempo que depende
del espacio que ocupe.

Rápido, veloz
si las posibilidades se expanden,
si la vida parece
de amplias dimensiones
con horizontes más allá
de la propia comprensión,
limites ilusos, ficticios
más allá de las siluetas
que se acercan a los sueños

viernes, 16 de junio de 2017

Mi silla del desaliento

Ricardo Garanda Rojas

(Junio 2015)


No siento más allá
del océano de mis sueños.
Me bastan sus caras,
con lo que de ellos percibo
en ésta playa
sin dueño,
en este risco,
en este conflicto
en este luto
que en la memoria archivo.

jueves, 15 de junio de 2017

Solo tras la locura

Fotografia de J.L. Romero

                    Ricardo Garanda Rojas

                          Casabas, 13-9-2015 



Cuando nace una mujer, un hombre,
nace una nueva humanidad,
cientos de caminos comienzan,
miles de arroyos proponen la réplica
al trazado lazo.
Se puede volver a soñar.